La prensa y el periodismo son dos conceptos que a menudo se pueden confundir, pero que son muy diferentes entre sí. El periodismo es un fenómeno muy reciente que surge en una época más moderna debido a la tecnología y a los cambios sociales, mientras que el concepto de prensa surge bastante antes. Por lo tanto, la prensa se puede considerar como la institución del periodismo, mientras que, éste último puede definirse como una actividad que se realiza dentro del ámbito de la prensa.
Cuando se habla de los primeros pasos del periodismo, es imposible no pensar en la imprenta, un invento que permite la multiplicación de los textos, y de la cual, se puede decir que desde que existe, también empezó a existir la cultura
impresa, ya que, significa que es posible representar el mundo mediante ella. El final de la edad media y el principio de la época moderna viene marcado por esta innovación tecnológica, la cual, aparece por primera vez a mediados del siglo XV, con la publicación de la Biblia de Gutenberg (1453), el primer escrito que pasa por la imprenta. Se puede decir que, la imprenta, a su vez, causó una revolución en esa época, puesto que, es una herramienta que cambió la idea de acceder y transmitir conocimiento.
A lo largo del siglo XVI, en la Europa occidental comenzó a desarrollarse la imprenta en un contexto social nuevo: la Edad Moderna, una época en la que aparecen los primeros Estados modernos, las grandes ciudades y una nueva clase social conocida como la burguesía, y que destaca por tratarse de una época de grandes cambios y descubrimientos, como por ejemplo, la navegacion y los descubrimientos geográficos. Además, en este siglo, existió un principio político conocido como cuius regio eius religio (a cadareino, una religión), ya que no había una distinción entre la política y la religión. El Estado que más se ajustaba a este principio era España, puesto que, los Reyes Católicos hicieron todo lo posible por lograr la unificación de los reinos en uno solo con la expulsión de los judíos y musulmanes. En esa época no se toleraba la disidencia religiosa, y esta es la cuestión que va a provocar las guerras de religión en Europa hasta mediados del siglo XVII, que concluirá con la Paz de Westfalia (1648). Por su parte, España dejará de ser una potencia internacional y cultural, dando por finalizado el Siglo de Oro.
El surgimiento de la imprenta divide la Europa occidental en dos bloques: norte y sur. Los reinos del norte de Europa ven la imprenta como una gran oportunidad, sin embargo los reinos del sur la ven como una amenaza. Por una parte, en el norte de Europa, la imprenta era recibida como “un regalo de Dios" y "un don divino” debido a que los protestantes creían que la posibilidad de reproducir y multiplicar los escritos, acabaría el monopolio de la interpretación de la Biblia, entre otras cosas. Mientras tanto, en el sur de Europa o en la denominada Europa católica (Francia, Portugal, España, Italia...), la imprenta era considerada como una gran amenaza hacia la Iglesia católica y hacia las monarquías. El simple hecho de multiplicar el conocimiento y la cultura era una amenaza para la Iglesia, y para acabar con esa amenaza se creó la Inquisición, cuyo objetivo era el control de la ortodoxia y el pensamiento para que no se discuta el origen divino del poder, puesto que, el sistema de poder existente de la época se trataba de una alianza entre la Iglesia y la monarquía absoluta. Durante el siglo XVIII, además, empezará una rivalidad entre Ámsterdam y París, ya que la primera era el centro de la imprenta protestante y la segunda el centro de la imprentacatólica, publicándose dos tipos diferentes de gacetas: holandesas (antipapales y antiabsolutistas) y francesas (absolutistas)
Tanto en Europa como en España, la imprenta se fue propagando a una gran velocidad. Esta rapidez se debió principalmente a que los jóvenes que aprendían el arte de la imprenta, luego se instalaron en las grandes ciudades. En el caso de España, la imprenta se implantó en lugares como Barcelona, Toledo, Valencia, Salamanca y Sevilla, siendo ésta última la gran ciudad del momento. A finales del siglo XV, las ciudades españolas más importantes ya tenían imprenta.
En el año 1502, los Reyes Católicos ordenaron a la Inquisición el control sobre la imprenta, y además, se redactó la primera ley de imprenta: la Ley Pragmática de Imprenta, la cual, se mantuvo en vigor hasta las Cortes de Cádiz. Así es como la imprenta se convierte poco a poco en un monopolio de la corona, que delega en la Inquisición para la petición de las adquisiciones de imprentas. Por otro lado, en 1517, Lutero publica las 95 tesis contra el poder que ejerce la Iglesia católica y clava sus panfletos en la puerta de la iglesia del Palacio de Wittenberg. Europa estará en guerra más de un siglo, enfrentando a los católicos y a los protestantes.
Durante el siglo XVI, Venecia se convierte en la capital europea de la imprenta, puesto que se publicaban unas hojas que dieron nombre a los primeros periódicos (gacetas). También en este siglo, la burguesía empieza a cuestionar el control de las monarquías absolutas porque desea participar en el poder y considera a la imprenta una aliada para su lucha. Por su parte, los impresores, editores y libreros ven que existe una posibilidad de negocio con la imprenta.
Los periódicos irán apareciendo paulatinamente, aunque su origen reside en las gazettas venecianas. Hasta el siglo XVII no surgen los primeros periódicos, sin embargo, ya habían comenzado a aparecer noticias como información útil con un gran valor político y social, así como uno de los primeros antecedentes de los periódicos: los avisos, unas informaciones de carácter mercantil que se editaban en las ciudades comerciales. Las primeras publicaciones periódicas de España se dieron en Barcelona, por su
conexión comercial con el Mar Mediterráneo, y en Sevilla, por su salida hacia el Océano Atlántico. Desde 1561, la monarquía se asienta en Madrid, convirtiéndose en la capital del reino y, por lo tanto, en el centro de la imprenta y los periódicos.
Por su lado, los impresores vieron una gran oportunidad de negocio en recoger la información útil y publicándola en una serie de publicaciones numeradas o seriadas que salían semanalmente y coincidiendo con las ferias comerciales. Los primeros periódicos nacen en los sitios donde existe una fuerte burguesía y una gran tecnología para la época, generalmente, en ciudades fundamentalmente marineras y comerciales, donde existen oportunidades y negocios.
A partir de la época de Carlos I, la monarquía absoluta ya controlaba totalmente la imprenta, aunque el rey está inmerso en las guerras de religión, además de en la denominada Guerra de las Comunidades de Castilla (1520), la cual, se tratara de la primera guerra moderna protagonizada por la imprenta. En cambio, su hijo, Felipe II, sí que estará más interesado en la imprenta, y los periódicos se convertirán en un elemento clave para el poder político. Por otro lado, Felipe II confirma el modelo absolutista y confirma el poder de la Inquisición. De hecho, la Inquisición española fue la más eficaz de la historia, puesto que usaba la pedagogía del miedo y la gente estaba tan aterrorizada que no se atrevía a cuestionar la monarquía absoluta y su alianza con la Iglesia. La gente se llegó incluso a autocensurar para evitar acabar quemada en la hoguera.
Asimismo, a mediados del siglo XVI, se firma el Concilio de Trento para fijar un modelo de lucha contra la imprenta, contra el mundo protestante, y además, Felipe II da un paso muy importante con la la publicación del Índice de Libros Prohibidos, un documento que dictaba que no se podían publicar libros liberales. Este índice se mantuvo en vigor hasta cuatro siglos después, a mediados del siglo XX, en el Concilio Vaticano II, por lo que, en ese periodo de tiempo, España se quedó aislada del avance tecnológico y pasó a ser muy poca culta debido a la
censura de la Iglesia, ya que no se podían cuestionar los preceptos católicos de la
época marcados por la Iglesia, prohibiendo las ciencias que cuestionaban a Dios como centro del universo.
Con el final del reinado de Felipe II en 1598, el país quedó totalmente devastado por las guerra y por la mala planificación en cultura y en educación. El siglo VIII llega a España como el siglo de decadencia y la crisis, de la peste y la desolación, de las hambrunas y de las enfermedades, y aunque en el siglo XVI, el español había sido la lengua de la diplomacia y de la cultura, durante el siglo XVII coge su relevo la monarquía francesa gracias a Luis XIII y Luis XIV. En el año 1661, se crea, siguiendo el modelo francés, La Gaceta de Madrid, sin embargo, llegó con bastante retraso debido a la crisis ya existente en el país y a la debilidad de los monarcas. De hecho, esta misma crisis, será la que no permitirá que se cree ningún periódico científico ni de sociedad. En cambio, se crearon en el siglo XVIII con más de un siglo de retraso. La Gaceta de Madrid será un ejemplo de la decadencia y la crisis de la monarquía de los Habsburgo.
En Francia, comenzará a publicarse en 1631 la Gazette de France, uno de los periódicos más importantes de la época, el cual, fue fundado por Renaudot, y la monarquía francesa see convertirá definitivamente en el modelo para los reinos del sur. Por otro lado, surgen las gacetas de Estado en países como Portugal, España o Italia, aunque la Gaceta de Francia será la gaceta referente del Estado Absolutista. Este periódico se ocupaba de temas como la política internacional, de las guerras, de todo lo queafecta al rey desde su punto de vista personal, de los intereses de la corona, etc. También en Francia, existía un periódico político del rey, además de un periódico cultural y científico. Estos tres tipos de periódicos (política, cultura y sociedad) son lo que se llamaron
gacetas de Estado. A mediados del siglo XVII, empieza a punlicarse del Journal des savants, el periódico por excelencia de los eruditos, los sabios y los científicos, que se ocupa de libros, de cultura, de ciencia, etc. Asimismo, Luis XIII autorizó también la aparición de un periódico sobre cuestiones sociales y sobre la vida de los aristócratas llamado Mercure de France.
Desde mediados del siglo XVII, Europa y el periodismo se dividen en dos: la tradición latina, un tipo de periodismo extremadamente politizado y literario escrito por novelistas; y la tradición protestante o anglosajona, un periodismo de carácter más liberal, en el que desde un principio se plantea la necesidad de diferenciar para los lectores la opinión de la información y una basefilosófica diferente, y una frase resume la identidad de los periódicos anglosajones: “Los hechos son sagrados, las opiniones libres”. Ésto significa que se debe ayudar a ver al lector que por un lado está la opinión y por otro la información.
Habermas es el creador del concepto de esfera pública, que es el espacio en el que se enfrentan lo político y lo social a través de los periódicos. Los ciudadanos, gracias a los periódicos, son capaces de discutir sobre cualquier tema y los periódicos se convierten en un espacio virtual de confluencia entre el interés político y las demandas de la burguesía. En el norte de Europa, la esfera pública va a evolucionar, va a tener un avance evolutivo. En cambio, en el sur de Europa va a haber una revolución en la esfera pública, con guerras, enfrentamientos y golpes de Estado. La lucha por conseguir el control de la esfera pública va a ser de manera revolucionaria. En España, se vive en un sistema del avance de la libertad de prensa en forma de péndulo, es decir que, avanza y retrocede, y así sucesivamente. Esto no ocurre en el mundo anglosajón, ya que su evolución es lenta, moderada y
progresiva.
El siglo XVII es un siglo en el que no existe periodismo como tal en España debido a la crisis y a la decadencia del Estado. Sin embargo, el cambio en la monarquía con la victoria de los Borbones, beneficiará a España. Felipe V creará un nuevo sistema de Estado con los Decretos de Nueva Planta, y eso significó la unión del reino en todos los sentidos. Desde 1715 hasta el siglo XX, España será el gran aliado de Francia por compartir la monarquía gracias a los Pactos de Familia, y España copiará todo lo que haga el país galo, eso quiere decir que, todo provendrá de Paris.
Desde ese momento España quedará en la órbita económica, política y cultural de Francia. Se puede ver con el simple hecho de que Felipe V quería convertir a Madrid en el nuevo París, con la construcción del Palacio de Oriente, el Museo del Prado, El Retiro, etc, y con la creación las grandes
academias. El depostismo ilustrado llegará a España con Felipe V como rey, y desde el punto de vista periodístico, decidirá que La Gaceta de Madrid siga siendo el periódico oficial de la monarquía, es decir, el único que cuenta con la autorización del rey.
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