El general Franco fallece el día 20 de noviembre de 1975, y con su muerte también acaba la dictadura que se había impuesto en España hace ya casi cuatro décadas. Tras la muerte de Franco, el régimen también desaparece, puesto que, se trataba de una dictadura de carácter personalista. Así empieza una nueva era: la Transición Española, una vía intermedia entre la continuidad o la ruptura.
Tan solo dos días después de la muerte de Franco, Juan Carlos I fue proclamado jefe del Estado, y así, España vuelve a ser una monarquía. En primer lugar, Juan Carlos I formó un gobierno continuista, en el que estaba al frente Carlos Arias Navarro, junto con Manuel Fraga como ministro de la Gobernación. En ese entonces, se dio paso a una etapa de pretransición, también conocida como el Parlamento de papel, que desde el 22 de noviembre de 1975 hasta el 15 de junio de 1977. En esa época, España se encontraba en un periodo bastante complicado debido a que el desarrollismo económico acabó con la crisis del petróleo en el año 1973. A la crisis económica del país, se unirá la aparición del grupo terrorista ETA, que da lugar a una violencia constante con sus numerosos atentados. Uno de los atentados más conocidos, que también coincidió con la crisis económica, fue, de hecho, el que se realizó al jefe de Gobierno, Luis Carrero Blanco.
Cabe destacar que, durante ese período de tiempo, no existían los partidos políticos como tal, así que la representación de los movimientos políticos y sociales se llevó a cabo a través de la prensa. Por un lado, el periódico Ya, donde colaboraba el Grupo Tácito, era el medio más leído en España en ese entonces, y el que representaba la UCD, liderada por Adolfo Suárez, quien se convirtiría en Presidente del Gobierno en el año 1976. A su vez, el 4 de mayo de 1976, salió a la luz un nuevo diario llamado El País, un periódico que se inspiraba en Ortega y Gasset, puesto que su promotor era José Ortega Spottorno, hijo de Ortega y Gasset, y que pretendía seguir con la tradición periodística anterior a la Guerra Civil. El País nace en un momento trascendental, cuando existe una demanda enorme en la opinión pública de líderes intelectuales, y se decanta por el PSOE. Aunque Ortega Spottorno es el promotor del periódico, aunque el principal accionista es Jesús Polanco. En los primeros años de El País hay una pelea interna constante para ver quién controla la línea editorial, y finalmente, en 1981, Polanco consigue imponer su posición de apostar por el PSOE como motor del cambio.
En octubre de 1976 aparece otro periódico nuevo, Diario 16. Este periódico es el resultado del enorme éxito que había tenido la revista Cambio 16 y su propietario y principal fundador era Juan Tomás de Salas. Se trataba de un diario muy innovador, ya que introdujo en España el formatotabloide británico. Al igual que hiciera El País, Diario 16 se posiciona en el apoyo a las izquierdas y al PSOE. El histórico diario ABC está detrás de un nuevo partido fundado por Manuel Fraga, antiguo ministro de Información y ministro de la Gobernación, llamado Alianza Popular. Por su parte, la revista Triunfo representaba el PCE y apoyaba a Santiago Carrillo, pero el resultado en las elecciones de 1977 no fue el esperado y la revista desapareció poco después.
En la primera etapa de asentamiento de la democracia en España tiene a los periódicos como protagonistas. El período conocido como Parlamento de papel significó que para entender la creación de los partidos políticos había que acudir a estos periódicos, ya que son los mismos personajes los que actuaban. Durante unos meses, el rey nombra un gobierno provisional con Arias Navarro al frente, pero en 1976 el rey finalmente se decide por el cambio y la Transición, por lo que nombra jefe de Gobierno a un político joven llamado Adolfo Suárez, con una orden política muy clara: abrir el sistema político (libertad de prensa, libertad política y preparación de unas elecciones constituyentes). Este joven político se ocupó de preparar las elecciones constituyentes, desmontar el sistema franquista y eliminar el Movimiento Nacional, además de acabar con la prensa del Movimiento Nacional y hacer lo propio con el Ministerio de Información. Como dato, Suárez conocía perfectamente la televisión, puesto que había sido director de RTVE durante cuatro años entre 1969 y 1973.
En diciembre de 1976 se aprueba la Ley de Reforma Política, que da paso oficialmente a la nueva etapa. A comienzos de 1977, mediante un decreto, se promulga la libertad de expresión, la
libertad de partidos políticos y el derecho de asociación. En el mes de abril se produce una reforma muy delicada, la legalización del PCE. Durante las elecciones del 15 de junio de 1977, la UCD, representada por el diario Ya, vence y el PSOE, representado por El País, queda segundo. Sin embargo, el PCE y AP tienen unos resultados muy malos en estas elecciones, ya que UCD y PSOE obtienen más de cien escaños cada uno, siendo éstos los partidos que tuvieron el máximo poder para la elaboración de la Constitución de 1978. Con estas elecciones constituyentes concluye el Parlamento de papel, y el 6 de diciembre de 1978 se aprueba la Constitución.
A partir de esta etapa, el panorama periodístico se vuelve bastante inestable porque cambia la función de la prensa y se se tiene que luchar por la supervivencia de los periódicos. A ésto, se suma que se dan dos factores contrapuestos que ayudan a la situación que sufría la prensa. Por una parte, existía una gran eemqnnes de información, pero no había empresas periodísticas fuertes. Tampoco existía un aumento de producción, sino un trasvase. Con la desaparición de Cuadernos para el
diálogo y Triunfo, una revista cultural difundía por su primer presidente y promotor Joaquín Ruiz-Giménez, tanto sus lectores como los propios periodistas se mudaron a El País. Asimismo, Diario
16 tampoco consigue un gran éxito y se logra mantener, sobre todo, por el éxito de la revista Cambio 16. El diario Ya sigue el mismo destino de la UCD y ambos desaparecen a principios de la década de 1980.
Con la libertad de prensa y la nueva constitución, surgen algunos nuevos medios de comunicación como la revista Interviú, que se dedica a los géneros erótico y político. Con una mezcla de investigación, reportajes y desnudos
de famosas, la revista obtuvo un gran éxito. Este éxito del formato periodístico origina un nuevo medio de comunicación, el grupo ZETA, cuyo fundador fue Antonio Asensio. Debido al éxito de Interviú, esta nueva empresa editora puede permitirse el lujo de lanzar diarios como El Periódico, que sale tanto en Madrid como en Cataluña, llegando hasta afianzarse en el territorio catalán y disputando el liderazgo comunicativo de Barcelona con el periódico de La Vanguardia, aunque en Madrid acaba desapareciendo. También, con esta libertad de prensa, aparecieron ciertos periódicos que habían estado prohibidos desde la II República, en su mayoría, periódicos nacionalistas catalanes como el diario Avui y diarios nacionalistas vascos como el periódico Deia. Incluso los seguidores de ETA tenían su propio periódico, el diario Egin.
El panorama periodístico se vuelve a complicar, ya que aunque hay una gran demanda de información, no hay demasiada gente dispuesta a comprar el periódico. Además, el rodaje de la Transición también se complica por la crisis política y la violencia política de ETA y la extrema derecha. Los mismos periodistas y periódicos sudrian esta violencia política, ya que sucedieron graves atentados contra ellos, especialmemte en el País Vasco.
Es a comienzos de la nueva década de 1980, cuando el gobierno de Adolfo Suárez, se ve incapaz de afrontar la crisis económica y política existente, decide dimitir. Además, debido a esta crisis política y económica, acrecentada por la dimisión de Suárez, el 23 de febrero de 1981 se da un golpe de Estado fallido. Por su parte, los medios de comunicación se juegan la vida en defensa de la democracia en ese momento para documentar el golpe de Estado, de hecho, si el golpe de Estado no hubiese estado grabado por las cámaras de las Cortes, los principales responsables del golpe de Estado lo hubieran negado. En mitad de una votación sobre la investidura de Calvo Sotelo tras la dimisión de Suárez, la Guardia Civil y el ejército entraron en las Cortes bajo el mando de Antonio Tejero y proclamaron el Estado de guerra. Cabe destacar que, el rey tuvo que afirmar en TVE que no se trataba de un golpe de Estado en su nombre, desautorizado a los sublevados, por lo que el golpe de Estado fracasa. Nuevamente, el protagonismo de los medios de comunicación en el fracasado golpe de Estado fue enorme.
El golpe de Estado acelera los acontecimientos y entre los años 1981 y 1982, se crea un gobierno provisional con Leopoldo Calvo Sotelo al frente, y se convocan elecciones para el 28 de octubre de 1982. Ya en ese mismo año se da por terminada el período de Transición debido a la alternancia política que ya va apareciendo en las urnas. El PSOE, un partido de centroizquierda o socialdemócrata, cuyo líder es Felipe González, gana las elecciones de 1982. Para llegar al gobierno, Felipe González deja de lado la izquierda clásica con la desaparición del marxismo de su libreto, y así, el PSOE se transforma en un partido socialdemócrata. Tras superar el golpe de Estado, comenzará una etapa de reformas y un gran crecimiento económico con el PSOE al frente del gobierno.
Finalmente, en los años 80, se produce un gran cambio en los medios de comunicación porque el periodismo español mantiene una nueva relación con la política. Los medios de comunicación se convierten en una esfera pública autónoma y, además, se produce un proceso de internacionalización porque llega gran cantidad de dinero del exterior para crear grandes empresas multimedia.
En resumen, se crea un mercado de medios de comunicación, ya que todos ellos se convierten en un negocio como otro cualquiera, y a pesar de que las relaciones con la política siguen existiendo, ya no son unidireccionales como habían sido antiguamente. Asimismo, en la década de 1980 se produce una reconversión tecnológica, lo que provoca una gran reducción de plantillas, y unas pocas empresas, como por ejemplo, el grupo ZETA, PRISA y Prensa Española, son las que controlan este mercado. Además, la llegada del PSOE al gobierno provoca un renacimiento del ABC, que actuaba como opositora periodística a las políticas socialistas del gobierno de Felipe González.
Comentarios
Publicar un comentario