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4. La aparición del periodismo informativo y de empresa

Como introducción, cabe destacar que, la historia del periodismo en España, como protagonista y como reflejo de los cambios sociales, está ligada a la política porque en España no existe una esfera pública autónoma. Históricamente los medios de comunicación son inseparables de la política, y en esta época se demuestra en muchas ocasiones.

Tras acabar la primera guerra carlista, la implantación de un modelo liberal en España es complicada debido a la situación de crisis causada por la muerte del rey Fernando VII, además de la guerra civil de la sucesión al trono existente entre carlistas e isabelinos. En este contexto, la prensa tendrá un papel bastante importante a la hora de otorgar poder (o quitárselo) al gobernante. 

En el caso de Espartero, la prensa, especialmente, el periódico del partido liberal progresista, El Eco del Comercio convierte al general Espartero en el héroe de la guerra, y más tarde, durante la regencia del general, que comprende el período entre 1840 hasta 1843, se da una alianza entre Espartero y los periódicos con el fin de auparle al gobierno. Así como fueron los medios de comunicación los que ayudaron al militar a hacerse con el control del gobierno, también fueron los que le quitaron tal poder.

En el año 1843, comienza el reinado de Isabel II, una joven de tan solo 13 años, que estará en el poder durante 25 años, y que se fundamentó en una única constitución, la Constitución de 1845. Esta reina se caracterizaba por ser muy católica y partidaria de los liberales conservadores, y fue apoyada por los liberales, ya que, pensaban que una niña era mucho más fácil de controlar. En todo caso, Isabel II prefirió que gobernasen los conservadores, que en ese momento sonconocidos como moderados, los cuales, estaban liderados Ramón María Narváez, también conocido como El Espadón de Loja. Éstos gobiernan durante diez años, de 1845 a 1854, en una etapa que se conoce como la Década moderada. 

Por otro lado, el gobierno de la reina estuvo marcado por la Constitución de 1845, que se mantuvo vigente durante 23 años, y que estableció que la soberanía nacional recaía en las Cortes y en el rey, pasando a ser una soberanía compartida. Otras características de la Constitución son su modelo censitario y el modelo bicameral entre el Congreso y el Senado. También, existía cierta libertad de prensa, aunque siempre estaba controlada por el sistemade fianzas, tribunales especiales o depósitos previos de ejemplares. En resumen, durante el reinado de Isabel II, existió una estabilidad política durante el reinado de Isabel II, pero el sistema liberal español comienza a funcionar mal porque todo está subordinado a la voluntad de la monarquía.

Después de ésto, se produce un nuevo golpe de Estado, y los progresistas llegan al poder. Se elaborará una buena constitución en el año 1869, y ésta será la más progresista que haya tenido España hasta la II República. Algunas de sus características más relevantes son el sufragio universal masculino y la libertad de prensa. Gracias a esta libertad de prensa que concedió la Constitución de 1869, se pasa a una etapa donde la creación de periódicos aumenta de manera considerable, como ya había pasado durante el Trienio Liberal o el Bienio Progresista. La mayoría de los periódicos duran muy poco tiempo y los grandes periódicos de la época siguen siendo La Correspondencia de España y El Imparcial, aunque surge El Diario de Barcelona, el cual, fue controlado por la burguesía catalana.

El Sexenio Democrático da lugar a un gran debate entre la monarquía y la república. Los progresistas partidarios de una 
monarquía, liderados por otro militar, el general Juan Prim, ganan la batalla en las 
Cortes, pero este debate existente en España origina otro gran conflicto en Europa, puesto que las Cortes no querían otro rey borbón, por lo que las grandes monarquías europeas volvieron a pelearse por acceder al trono español. Finalmente el trono es para el candidato italiano, Amadeo de Saboya, apoyado por El Imparcial y La Iberia. El reinado de Amadeo I no llega a dos años, ya que el general Prim, el máximo defensor de la llegada del monarca, es asesinado en 1870 y Amadeo I no consigue el apoyo suficiente tras la muerte de este.

En el Sexenio Democrático el panorama 
político y periodístico se disgrega, apareciendo partidos políticos y periódicos de todas las clases (republicanos, extremistas, monárquicos…), lo que provoca una incapacidad para llegar a algún tipo de consenso. Esta etapa enseña a los ejércitos que el bipartidismo es lo más adecuado, porque cuando existe libertad de prensa y libertad de voto se crea una fragmentación, una excesiva pluralidad periodística y política. El Sexenio Democrático va a ser un experimento fallido, ya que la monarquía de Amadeo I no cuaja y la I República solamente dura once meses. En estos años aparecen en España el movimiento obrero y el republicanismo.más tarde también fueron los responsables de quitarle dicho gobierno.



Llegan a España los efectos de la Revolución Industrial. Desde la década de 1840 se
comienza a dar un crecimiento económico y, por lo tanto, urbano y de la burguesía.
En Londres y en París ya existe un gran crecimiento de la prensa gracias a su
industrialización. Las consecuencias de la Revolución Industrial llegan a la prensa.
La Revolución Industrial llega a España a través de Francia. La primera línea de ferrocarril en España se crea en 1848 con un trayecto Barcelona
-Mataró, siguiendo
el modelo de Mánchester y Liverpool con una ciudad textil y portuaria. El
ferrocarril, la minería, la banca, los periódicos, etc. se crean en España con dinero
francés. El sistema económico español se establece como subsidiario del modelo
francés y España se convierte en proveedora de materias primas de París. El
capitalismo español que se construye está totalmente influenciado por Francia. En
1848 se da la primera revolución social de la historia gracias al Manifiesto
Comunista de Karl Marx, ya que las de 1820 y 1830 se consideran revoluciones
nacionalistas. En la década de 1840 nace el gran periódico conservador español
hasta la creación del ABC, El Heraldo, el órgano del partido moderado, con el que se
entienden las estrategias y la acción política de dicho partido. La monarquía
española está asustada con la revolución de 1848 y a raíz de ella aparecen
numerosos periódicos conservadores en España. De hecho, el nacimiento de El
Heraldo viene por consecuencia de las revoluciones sociales. En la época era un
periódico de gran formato y estructura clásica y se vendía sobre todo por
suscripción; no se vendía en la calle, aunque no tenía demasiada tirada. Era un
periódico típico de la burguesía, belicista, selecto, acomodaticio, conservador… Por
otra parte, El Eco del Comercio, el periódico del partido progresista, se cierra a
causa de la revolución y lo sustituye, por muy poco tiempo,
E
l Clamor Público.
Además del bipartidismo político, también existe un bipartidismo periodístico con
La Iberia, que se convierte en el órgano del partido progresista como continuación
de El Eco del Comercio y El Clamor Público. La prensa dentro del sistema liberal
español es una cantera de élites políticas, ya que el periodismo del siglo XIX se
convierte no solo en una profesión en sí misma, sino en una manera de acceder a la
élite política. El hecho de que en España no haya una esfera pública autónoma hace
que el periódico sea concebido como un trampolín hacia la política.
Después de diez años sin llegar al poder, los progresistas consiguen el apoyo del
ejército y dan un golpe de Estado en 1854, ya que no pueden llegar al poder a
través de las elecciones porque están manipuladas; comienza así el Bienio
Progresista (1954
-1956). Espartero vuelve al gobierno y los progresistas lo
primero que hacen es favorecer a la prensa, como en el Trienio Liberal (1820
-
1823). Además, amplían el derecho de voto y hacen obligatoria la educación. En
1857 se crea la primera ley general de Educación, conocida como Ley Moyano, con
fuertes influencias de las leyes educativas de Reino Unido y Francia. Esta ley
establece que todos los niños tienen que ir a la escuela hasta los 12 años
obligatoriamente. Con el final del Bienio Progresista también acaba la primera
etapa de la política del reinado de Isabel II. La segunda etapa es muy ecléctica,
donde hay un acuerdo entre moderados y progresistas. Se crea un nuevo partido
político, la Unión Liberal, una especie de alianza entre los progresistas más
moderados y los moderados más progresistas, que tiene a Leopoldo O’Donnell
como líder. Es un intento de acabar con las diferencias que habían provocado el
golpe de Estado.

En este contexto de industrialización aparece un nuevo tipo de periodismo, un
periodismo informativo. El primer periódico de esta nueva tendencia se llamaba
Las Novedades. Es un periódico que dura prácticamente dos décadas (1850
-1868)
y de ideología progresista y tiene como fundador a Ángel Fernández de los Ríos.
Este periódico es el primero que se nutre fundamentalmente de noticias (breves),
conocidas como sueltos, y no solo de política o literatura. Predomina la información
frente a otros temas periodísticos. Es el primer proyecto informativo y, además, fue
constituido por una sociedad anónima. Esta nueva tipología informativa ya existía
en París y Londres desde 1840. La Correspondencia de España es el siguiente que
se une a esta tendencia y se convierte en el periódico informativo por excelencia.
Este periódico nace en 1858 de la mano de Manuel María de Santa Ana, aunque ya
había aparecido en 1848 con otro nombre, La Carta Autógrafa. La Correspondencia
de España también se convierte en un periódico muy innovador y es uno de los
grandes periódicos de España, a pesar de que era un diario vespertino. Tenía,
sobre todo, información telegráfica y era de gran formato. Al venderse por la
noche, la gente se quedaba durmiendo en la cama mientras lo leía. La aparición de
este tipo de periódicos supuso un antes y un después porque, aunque tenían
ideología, para ellos lo fundamental no era defender a un partido o a otro, sino la
información. La Correspondencia de España es un periódico famoso en la historia
de España porque su ideología estaba ligada al gobierno de turno, ya fuese
moderado o progresista. Las Novedades y La Correspondencia de España fueron los
primeros que tuvieron más de 10.000 tiradas, llegando a 20.000 o incluso a 30.000.
Estos dos periódicos eran los importantes, aunque había una gran cantidad de
periódicos políticos en aquella época. Todos los personajes de los partidos
políticos tenían su propio periódico, por lo tanto los periódicos políticos
personalistas eran incontables. Gracias al ferrocarril y al telégrafo, la prensa de
Madrid llega mejor a las principales capitales de provincia, pero también aparece
la prensa regional de referencia con periódicos como El Heraldo de Aragón, El
Adelantado de Segovia o El Norte de Castilla. La mayoría de la prensa es política y
está muy vinculada a los partidos políticos y a los líderes de dichos partidos. En ese
momento para estar en la esfera pública hay que aparecer en un periódico.
En la década de 1860 el crecimiento de la prensa continúa, aunque muy lejos de los
niveles europeos debido al analfabetismo y a la falta de una escuela pública. En
esta década existe un acaparamiento del poder por parte de la Unión Liberal de
O’Donnell, ya que no hay alternancia de partidos porque no existen elecciones
libres. Durante el reinado de Isabel II el gran protagonista político de España es el
caciquismo, reflejo de las contradicciones y las paradojas del sistema liberal
español. Se construye el Estado liberal con ministerios, gobiernos civiles,
diputaciones, ayuntamientos, etc., pero no existen ni elecciones ni prensa libres; el
sistema está controlado desde arriba. Los puestos de la administración son
ocupados por los caciques, personas poderosas como los terratenientes o los
banqueros. Los caciques utilizan la administración a su favor para establecer redes


clientelares y convierten los derechos en privilegios o favores. El caciquismo en
España se convierte en una estructura básica, ya que para conseguir cualquier
puesto en la administración se ha de hablar con los caciques. Al final de esta etapa
nace el gran periódico de la Restauración, El Imparcial, y se convierte en el gran
periódico informativo y de empresa de la segunda mitad del siglo XIX. Denunciaba
la etapa de Isabel II y nace unos meses antes de la Revolución de 1868. El Imparcial
es el mayor exponente de la nueva prensa de información y es un periódico de
referencia hasta el siglo XX. Con ese nombre, quiso demostrar que quería estar por
encima de los dos partidos políticos más importantes, algo que finalmente
consiguió, por eso mismo se convirtió en un periódico tan importante, superando
así a su gran rival, La Correspondencia de España. El Imparcial recoge el espíritu
crítico de los intelectuales de la época y su fundador fue Eduardo Gasset, abuelo de
José Ortega y Gasset. Eduardo Gasset es un periodista de vocación y se da cuenta
de que hay que reformar el sistema. El Imparcial tiene la idea de que hay cambiar
España a través de la educación y una visión regeneracionista de la sociedad de la
época. Eduardo Gasset es krausista y fiel defensor de la Institución Libre de
Enseñanza, proyecto pedagógico que defendía la reforma de la sociedad a través de
la educación. El Imparcial también fue un periódico europeísta e introdujo en
España todas las novedades que se estaban dando en la prensa de Europa.
Destacan los nuevos géneros periodísticos (reportajes y entrevistas), el envío de
corresponsales a diferentes capitales europeas como París, Roma, Lisboa, Berlín o
Londres o la creación de diferentes secciones delimitadas dentro del periódico.
Todo esto lo convirtió en el periódico de referencia y de la élite intelectual hasta
comienzos del siglo XX.
La actividad política de la década de 1860 está en la prensa. Los progresistas se
cansan de no poder acceder al poder por el caciquismo y la inexistencia de unas
elecciones libres y en 1863 adoptan una nueva táctica política que consistió en un
retraimiento electoral, conformarse y declarar a la gente que no contasen con ellos
para las elecciones. La actividad política está en los periódicos, mucho más que en
el Parlamento o en las elecciones. En los periódicos se prepara la alternativa y La
Iberia, controlado por Práxedes Mateo Sagasta, prepara un golpe de Estado, la
revolución de 1868 conocida como La Gloriosa. Desde La Iberia se prepara una
conspiración para acabar con el reinado de Isabel II, aunque El Imparcial también
colabora en el complot. El reinado de Isabel II acaba con La Gloriosa en 1868 y con
un militar progresista como figura clave, el general Francisco Serrano. Los
periódicos también se convierten en un elemento clave para preparar la situación
política que lleva a este cambio. Los 25 años del reinado de Isabel II son una etapa
de avance y tienen un aspecto positivo si se comparan con la etapa anterior, sobre
todo por la estabilidad existente. Sin embargo, esta estabilidad vino a cambio de la
falta de libertades políticas. Se constituyó un sistema liberal acaparado por las
élites, los caciques, donde no hay participación, ni se tiene confianza en la decisión
del pueblo.

Después de La Gloriosa, comienza una nueva etapa: el Sexenio Democrático (1868
-
1874). Estos seis años son otro paréntesis en la historia de España. Los
progresistas llegan al poder a través de otro golpe de Estado. En el año 1869 se
elabora una nueva constitución, la más progresista de la historia de España hasta la
II República, caracterizada por el sufragio universal masculino y libertad de
prensa. Gracias a la libertad de prensa de la Constitución de 1869, se pasa a una
etapa donde la creación de periódicos aumenta exponencialmente, como ya había
pasado en el Trienio Liberal o el Bienio Progresista. La inmensa mayoría duran
muy poco y los grandes periódicos siguen siendo La Correspondencia de España y
El Imparcial, aunque en Barcelona también aparece El Diario de Barcelona,
controlado por la burguesía catalana. El primer gran debate del Sexenio
Democrático es si monarquía o república. Los progresistas partidarios de una
monarquía, liderados por otro militar, el general Juan Prim, ganan la batalla en las
Cortes. El debate que existe en España tiene grandes consecuencias en Europa, ya
que las Cortes no querían otro rey borbón, por lo que las grandes monarquías
europeas se pelearon por acceder al trono español. Finalmente el trono es para el
candidato italiano, Amadeo de Saboya, apoyado por El Imparcial y La Iberia. El
reinado de Amadeo I no llega a dos años, ya que el general Prim, el máximo
defensor de la llegada del monarca, es asesinado en 1870 y Amadeo I no consigue el apoyo suficiente tras la muerte de este. 

En el Sexenio Democrático el panorama
político y periodístico se disgrega, apareciendo partidos políticos y periódicos de todas las clases (republicanos, extremistas, monárquicos…), lo que provoca una
incapacidad para llegar a algún tipo de consenso. Esta etapa enseña a los ejércitos que el bipartidismo es lo más adecuado, porque cuando existe libertad de prensa y libertad de voto se crea una fragmentación, una excesiva pluralidad periodística y política. El Sexenio Democrático va a ser un experimento fallido, ya que la monarquía de Amadeo I no cuaja y la I República solamente dura once meses. En estos años aparecen en España el movimiento obrero y el republicanismo.

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