A partir de la década de 1920, aparece una nueva sociedad, en la que, destacan los medios de comunicación innovadores. Con el surgimiento de esta nueva sociedad, también nacerán los grandes diarios de empresa como pueden ser el ABC, El Debate, El Sol, entre otros muchos, pero también acabarán desapareciendo muchos periódicos con el paso del tiempo.
En esta época, los periódicos hablaban de un nuevo tiempo, lleno de radicalismos, donde seaventuran soluciones diferentes en la democracia liberal. Los de extrema izquierda y los de extrema derecha ya no estaban conforme con las reformas ni con los cambios, así que optaron por la revolución.
Uno de los periódicos más importantes de la época fue El Sol, un diario fundado en el año 1917 por Nicolás María de Urgoiti, dueño de una empresa de revistas llamada Sociedad de Prensa Gráfica. Éste, se consolidó como el periodico más relevante e influyente de la época, además de ser el medio por excelencia de la izquierda progresista y republicana. En él se dan cita todos los proyectos reformistas del país desde la izquierda
liberal hasta el socialismo democrático, sin embargo, existía un gran pero, ya que El Sol estaba dirigido hacia un español idealizado, es decir, progresista, crítico, reformista, etc., algo que era imposible en esa época. En términos económicos, no era un un buen negocio porque no tenía una tirada demasiado buena, por ello, para contrarrestar las pérdidas que generaba este periódico que tenía un mantenimiento y un coste muy altos, Urgoiti decide lanzar un segundo diario, La Voz, un periódico vespertino más popular, más entretenido y más fresco, con sucesos, con deportes, con fotografías, etc. Este diario tuvo una mayor acogida y más difusión que El Sol, sobre todo en las provincias.
Los periódicos de la Sociedad Editorial de España, El Liberal y El Heraldo de Madrid, quedaron al borde de la quiebra y de la desaparición, sin embargo, en el año 1923, los antiguos periódicos liberales son comprados por Sociedad Editora Universal, una empresa catalana fundada por los hermanos Busquets, unos industriales catalanes que decidieron crear esta sociedad para que en Madrid hubiera una imagen positiva del catalanismo y para defender la Mancomunidad Catalana. Cuando la crisis de los diarios llega a su fin, los dos periódicos se convierten en la gran plataforma del catalanismo en Madrid, mientras que, se reparten nuevos papeles; El Liberal, siendo un periódico más intelectual y El Heraldo de Madrid, un diario más popular. Otros de los periódicos del sistema como La Época, La Correspondencia de España y El Imparcial cierran en esta década y acaban desapareciendo.
El 3 de septiembre de 1923, el sistema de la Restauración es liquidado con un golpe
de Estado y luego con una dictadura militar. La llegada de esta dictadura llega
en un momento global en el que se asiste a un fuerte crecimiento económico
después del final de la I Guerra Mundial, los conocidos “felices años 20”. El
periodismo que aparece durante estos años se conoce como Jazz Journalism debido al fuerte sensacionalismo y a la metáfora con el estilo de música que manda en ese momento. Además, es una época de un fuerte impulso tecnológico, con el desarrollo de la radio como gran protagonista. En 1921 se funda en Inglaterra la primera gran empresa radiofónica del mundo, la BBC. La BBC se convierte en el modelo de servicio público, supeditado a los intereses de la sociedad británica. Por otro lado, en Estados Unidos nacen las grandes emisoras del modelo de radio comercial y de entretenimiento, la ABC, la NBC y la CBS.
Después de la Gran Guerra, el nuevo referente del mundo es Estados Unidos y,
particularmente, Nueva York. Allí se crea un nuevo modelo de comunicación social con el nacimiento de la industria cinematográfica conocida como Hollywood, y en ese momento, los famosos pasan a ser iconos para los jóvenes en este nuevo tipo de sociedad que tiene como gran impulsor el capitalismo de consumo masivo. Da comienzo, por lo tanto, la era de la comunicación de masas con la radio y el cine como protagonistas. Por otro lado, también aparece otro nuevo fenómeno de masas fundamental que lo inundará todo: el deporte. En ese instante, se crea una coexistencia perfecta entre el deporte y el
periodismo, ya que los dos se necesitan mutuamente.
Por otro lado, el periodismo gráfico asiste a dos grandes novedades: la invención de una nueva tecnología para la impresión de fotografía, el huecograbado, una técnica que permite la reproducción industrial de la imagen con una calidad y una velocidad impensables; y, la demanda social incrementada por los fenómenos de masas. Los años 20 son la edad de oro de las revistas gráficas y por ello nacen las grandes empresas unidas a ello como la revista Time, fundada por Henry Luce, quien usa la nueva tecnología para hacer un resumen de lo que ocurre en el mundo cada semana. Siguiendo el mismo camino que Time, nace la revista Newsweek, la cual, introduce como novedad el color y la fotografía como protagonista de la noticia, lo que significa el nacimiento del fotoperiodismo.
En España, también el deporte se convertirá en el fenómeno de masas por excelencia, y en el año 1924 se crea en España el primer diario deportivo llamado Excelsior, el cual estuvo vinculado al PNV y fue editado en Bilbao. A pesar de que en 1906 ya era un periódico semanal, cinco años más tarde, nacería uno de los grandes diarios deportivos actuales, Mundo Deportivo, el cual, se edita en Barcelona. De hecho, el inicio de la dictadura se da en el contexto de que todos los periódicos se ven obligados a dedicar páginas de deportes, incluyendo los periódicos políticos o de interés general.
La dinámica de cambio de la época únicamente se reflejaba en las grandes ciudades (Madrid y Barcelona, sobre todo; Valencia, Bilbao y Sevilla, menos), mientras que el resto del país continuó viviendo de la agricultura y siendo controlado por los caciques. Estos cambios, finalmente, causan la ruptura de España en dos: la España Urbana y la España rural. El ejército, por su lado, acaba con el sistema de la Restauración, mientras que, la desintegración política llega al punto en el que los periódicos no reciben mal la dictadura, sino como un mal menor comparado con lo que había en ese momento y una posibilidad de cambio.
Primo de Rivera llega al poder en Edpala para evitar el fin de la monarquía y se considera una solución provisional hasta la resolución la crisis española. Sin embargo, éste se da cuenta de que la economía crece y que nadie protesta, así que se queda permanentemente. Además, el dictador tiene un gran éxito político y militar en 1925 con el desembarco de Alhucemas, que provoca la pacificación en el Protectorado español de Marruecos. Este gran éxito le anima a quedarse en el poder y ese mismo año lanza su propio periódico, el periódico de la dictadura, La Nación. A partir de este momento, nace una nueva etapa de la dictadura, el Directorio Civil, y se nacionaliza la economía. Durante esa misma etapa, se crearán la RENFE y la CAMPSA, y además, se impulsará la política hidráulica, con José Calvo Sotelo como ministro de Economía, quien también era el líder del movimiento político de Primo de Rivera.
Más adelante, Primo de Rivera suspendería la Constitución y decretaría la censura de prensa con censura previa e intervención de ejemplares. La respuesta de los periódicos fue dejar huecos en blanco para dejar constancia de la censura de Primo de Rivera, algo que el dictador acabó por prohibir. Los intelectuales de la época fueron los mayores protestantes en contra de la dictadura, especialmente, Miguel de Unamuno, que fue el símbolo de la protesta intelectual contra la dictadura, y que fue expulsado de España por ellos a Fuerteventura, aunque más tarde se exiliaría en Francia, desde donde se organizó la resistencia intelectual. A pesar de que, la censura fue muy fuerte contra los periódicos, no sucedió lo mismo con las revistas, y por ello Ortega y Gasset lanza en 1923 la Revista de Occidente, dedicada a las vanguardias y a la ciencia, y en 1927 hace su aparición La Gaceta Literaria. Por este motivo, los intelectuales deciden expresarse a través de revistas intelectuales.
Coincidiendo con la institucionalización de la dictadura, también comienza en España la historia de la radio. La primera emisora se funda en Barcelona en 1924, bajo el nombre de Radio Barcelona, y la segunda fue Radio España, en Madrid. A finales del año 1924, Urgoiti invierte en la radio y comora todas las emisoras para hacerse con el monopolio radiofónico, llegando a crea una gran empresa llamada Unión Radio, en la que se encontraban todas las grandes emisoras de España. Esta empresa tenía un acuerdo con dos de las mayores empresas del mundo en ese momento, la alemana AEG y la estadounidense ITT, para la explotación en España de la radio. Urgoiti pondrá al frente del monopolio de la radio a su hijo Ricardo Urgoiti, ya que se necesitaban la tecnología de emisora y los aparatos de radio.
La segunda etapa de la dictadura de Primo de Rivera dura hasta 1930 y es una
etapa de crecimiento económico, multiplicándose así los usuarios de teléfono y de radio, y apareciendo más revistas gráficas como Estampa, que intenta imitar el modelo de Time y Newsweek, fundada en 1928. El nacimiento de esta revista origina un gran grupo empresarial para pelear por el monopolio conseguido por Urgoiti, por lo que este empresario crea una revista que también sigue el modelo de Time y Newsweek, llamada la revisa Crónica. Por otro lado, Blanco y negro queda un poco rezagada respecto a sus competidores, pero sigue existiendo. Los felices años 20 acaban bruscamente en octubre de 1929 con el crac de la Bolsa de Wall Street debido al hundimiento del sistema capitalista, pero la crisis económica no afectó demasiado a España, básicamente porque no existía una sociedad industrial fuerte.
Dado que el crecimiento económico había sido la legitimación de Primo de Rivera para continuar en el poder, cuando la economía se empieza a estancar, también se comienza a cuestionar la figura del dictador, especialmente por parte de los intelectuales, además de los catalanistas o los antisistema. De hecho, se produce la
primera huelga general de la historia de la universidad en España como protesta
contra Primo de Rivera. No será hasta comienzos de 1930, cuando el dictador se marche y abandone el poder.
Se asiste al final de los años 20 con la caída de la dictadura, y la nueva década da comienzo con una etapa de provisionalidad. Para ello, el nuevo rey Alfonso XIII, decide decide contar con militares para conformar gobiernos provisionales. En 1930, tienen lugar dos gobiernos provisionales controlados por militares, primero con el general Dámaso Berenguer y después con el almirante Juan Aznar. Asimismo, las izquierdas y los intelectuales, junto con los otros opositores a la monarquía, le reclaman que convoque Cortes constituyentes.
El rey, presionado por la opinión pública, convocará elecciones municipales en 1931, con la idea de renovar los ayuntamientos y las diputaciones. En este contexto surge un artículo fundamental para la posterior implantación de la II República y el final de la monarquía de Alfonso XIII, llamado El Error Berenguer, en el que Ortega y Gasset realiza una crítica de todas las decisiones que ha ido tomando el rey para salvar la Restauración, y a su vez, condena a Alfonso XIII como culpable de la crisis del Estado.
Por el contrario, el periódico El Sol y Ortega y Gasset defenderán una alianza entre la burguesía y el movimiento obrero para implantar la II República. Ortega y Gasset decide declararse abiertamente republicano y los empresarios vascos que
financiaban El Sol, deciden expulsar a Urgoiti y al filósofo del periódico por esa razón. Tras ser expulsados de El Sol, Urgoiti y Ortega y Gasset deciden lanzar otro nuevo periódico llamado Crisol, con otro título que incita a la época de la Ilustración.
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